Desde apenas un poco de distancia, veía su silueta borrosa, se veía alejada de mí, alejada de mi ser; y a decir verdad no creo que regrese.
Hoy que escribo esto, mis lágrimas caen sobre esta hoja, lágrimas de dolor, lágrimas que demuestran este daño que dejaste en mi ser, muy dentro de él.
Muchas personas esperan con ansias aquél día en que les llegue a contestar que me encuentro bien, que estoy feliz. ¿Pero sabes qué? La única verdad es que estoy simplemente harta y cansada de seguir. Me es tan difícil seguir en este mundo tan complejo, este mundo que parece no ser para mí.
Cada día vuelan un poco más de aquellas cenizas, restos de algo que llaman amor. Esto que fue quemado poco a poco con el odio, la desconfianza, el egoísmo y… el dolor.
El tiempo pasa muy lento, y a lo único que le encuentro sentido en mi vida es que en las mañanas al despertar me dirijo hacia ese azul y maltratado calendario para marcar un día más de vida, un día menos de esta cuenta regresiva, nuestra cuenta regresiva.
Yo no entiendo, simplemente no entiendo. ¿Qué acaso no se puede confiar en alguien? La vida me ha hecho entender, duramente, que lo perfecto no existe, pero también me ha enseñado que aquel que desee ser feliz, necesita mostrarse superior a los demás, a sus semejantes… ¿Por qué!
A veces creo escuchar una voz que parte desde mi mente, con un destino hacia mi ser más profundo, hacia mi corazón. Pero creo que ese destino ni siquiera existe. ¿Y cómo va a existir aquello que ha sido lastimado demasiadas veces?... aquello que sólo “existe” porque tiene un nombre.
La rutina me mata. Quiero ir más allá, quiero descansar.
Me miro al espejo y ni siquiera sé quién soy. Me muero de ganas por saber que hay detrás de ese espejo. A veces me pregunto si existirá el infinito. Quiero saber que hay después de esperar tanto por el día en que llegue el final de mi cuenta regresiva.
Las dudas me inundan. Es tan poco lo que sé a comparación de la cantidad de dudas que tengo.
Claro que sé que en esta vida existen cosas por las que hay que seguir, pero cuando el dolor es inmenso, nada, absolutamente nada te parece lindo; todo se ve oscuro, y aquellas personas que creías tus amigos, simplemente se van.
Stefany Ibarra.
domingo, 5 de septiembre de 2010
¿Bueno o malo?
¿Bueno o malo? Aun no entiendo porque nos esmeramos en etiquetar cualquier hecho como malo o bueno ¿será acaso que si no lo hacemos simplemente no existen o el sentido en ello se pierde?
Ayer escuché como alguien definía aquello que sentía como algo malo o equivocado y eso realmente le importaba. Pero yo me pregunto y si ella no lo hubiera definido… ¿cambiaría su sentido?, ¿Porqué no sólo vivirlo y disfrutarlo tal y como es, tal y como se presenta?
Las personas por naturaleza somos complicadas, y por tal razón es difícil una convivencia pacífica entre todos.
Nos la pasamos criticando aquellos actos de los demás y de nosotros mismos; etiquetándolos como algo propiamente bueno, correcto o algo malo, sin antes pensar qué es lo que hemos logrado gracias a ellos, o si simplemente aunque haya sido ‘malo’, nos haya agradado hacerlo o vivirlo. Pero… ¿En qué basamos esa opinión?
Creo que todo cambiaría si la perspectiva con la que viéramos las cosas en la vida fuera distinta, sino sólo fuera un “bueno” o “malo”, sino sólo fuera un “me gusta” o un “no me agrada”, si tan sólo hubiera más opciones, o tal vez que no existiera ninguna, que fuera “una pregunta abierta”.
Stefany Ibarra.
Ayer escuché como alguien definía aquello que sentía como algo malo o equivocado y eso realmente le importaba. Pero yo me pregunto y si ella no lo hubiera definido… ¿cambiaría su sentido?, ¿Porqué no sólo vivirlo y disfrutarlo tal y como es, tal y como se presenta?
Las personas por naturaleza somos complicadas, y por tal razón es difícil una convivencia pacífica entre todos.
Nos la pasamos criticando aquellos actos de los demás y de nosotros mismos; etiquetándolos como algo propiamente bueno, correcto o algo malo, sin antes pensar qué es lo que hemos logrado gracias a ellos, o si simplemente aunque haya sido ‘malo’, nos haya agradado hacerlo o vivirlo. Pero… ¿En qué basamos esa opinión?
Creo que todo cambiaría si la perspectiva con la que viéramos las cosas en la vida fuera distinta, sino sólo fuera un “bueno” o “malo”, sino sólo fuera un “me gusta” o un “no me agrada”, si tan sólo hubiera más opciones, o tal vez que no existiera ninguna, que fuera “una pregunta abierta”.
Stefany Ibarra.
domingo, 29 de agosto de 2010
Steve.
Steve era el nombre de la mascota de mi mejor amiga, Jessica.
Hoy en la mañana al llegar a la escuela recibí esa noticia, sinceramente me conmovió porque yo quería esa mascota como si fuera mía. Recuerdo aquél día en que la mamá de Jess llegó en su auto a su casa con ese cachorrito; Jess y yo jugábamos en el jardín, y Steve corrió hacia nosotras. Desde ese momento supe que él era la tercera y única pieza que le hacía falta a nuestro clan.
Steve era nuestro mejor amigo, pues aunque no hablaba, sabía que nos entendía y en verdad nos amaba.
Tanto Jess como yo crecimos con él; y como Jess además de ser mi mejor amiga es mi vecina la mayoría del tiempo estábamos juntas y curiosamente siempre tenemos de que hablar.
Desde hace algún tiempo cuando Jess y yo cumplimos 15 años comenzamos a distansearnos un poco por algunas clases y además la escuela. Había ocasiones en las que iba a casa de Jessica y ella aún no llegaba, entonces mientras la esperaba Steve iba conmigo y jugábamos, y si tenía mucha prisa o no me aguantaba las ganas de contar algo que me había pasado, inmediatamente le contaba a Steve y él me escuchaba.
Sinceramente llegó un punto en el que yo ya no sabía si iba a casa de Jessica por ella o Steve. Steve nunca cambió, él siempre fue el mismo, mientras Jess cada día se volvía un poco más insegura de sí misma y disfrutaba imitar a las modelos de revistas. Últimamente se había vuelto fanática de los zapatos, quería vestir a la moda (como nunca antes) se había vuelto ‘plástica’.
Jessica simplemente ya no era ella, había perdido su esencia. Casi sentía que se olvidaba de mi, y eso sinceramente me dolía; pero Steve. Steve seguía ahí. Y esa es la única razón por la cual al momento de enterarme de la muerte de Steve, creía que una parte de mi se había ido para siempre.
Hoy en la mañana al llegar a la escuela recibí esa noticia, sinceramente me conmovió porque yo quería esa mascota como si fuera mía. Recuerdo aquél día en que la mamá de Jess llegó en su auto a su casa con ese cachorrito; Jess y yo jugábamos en el jardín, y Steve corrió hacia nosotras. Desde ese momento supe que él era la tercera y única pieza que le hacía falta a nuestro clan.
Steve era nuestro mejor amigo, pues aunque no hablaba, sabía que nos entendía y en verdad nos amaba.
Tanto Jess como yo crecimos con él; y como Jess además de ser mi mejor amiga es mi vecina la mayoría del tiempo estábamos juntas y curiosamente siempre tenemos de que hablar.
Desde hace algún tiempo cuando Jess y yo cumplimos 15 años comenzamos a distansearnos un poco por algunas clases y además la escuela. Había ocasiones en las que iba a casa de Jessica y ella aún no llegaba, entonces mientras la esperaba Steve iba conmigo y jugábamos, y si tenía mucha prisa o no me aguantaba las ganas de contar algo que me había pasado, inmediatamente le contaba a Steve y él me escuchaba.
Sinceramente llegó un punto en el que yo ya no sabía si iba a casa de Jessica por ella o Steve. Steve nunca cambió, él siempre fue el mismo, mientras Jess cada día se volvía un poco más insegura de sí misma y disfrutaba imitar a las modelos de revistas. Últimamente se había vuelto fanática de los zapatos, quería vestir a la moda (como nunca antes) se había vuelto ‘plástica’.
Jessica simplemente ya no era ella, había perdido su esencia. Casi sentía que se olvidaba de mi, y eso sinceramente me dolía; pero Steve. Steve seguía ahí. Y esa es la única razón por la cual al momento de enterarme de la muerte de Steve, creía que una parte de mi se había ido para siempre.
miércoles, 25 de agosto de 2010
¿Qué tal...?
Y qué tal si te digo que estoy enamorada de ti?, ¿…que tanto tiempo esperé por ti?
Recuerdo que una vez me dijiste que si alguien te quisiera ya lo habrías notado… entonces me pregunto: ¿Acaso no has notado que yo te quiero más que ella? ¿Qué yo te podría amar?
Puedo imaginar que a esta altura de la carta no puedes creer que es lo que te estoy diciendo, créeme que si yo lo tratara de entender ni siquiera yo lo lograría entender, obviamente no puedo pues estás palabras las dicta mi corazón.
Jamás me hubiera atrevido a decirte esto pero creo que este sentimiento es más grande que mi orgullo y la posible decepción que pueda tener.
Creo que no hay nada de malo en decirte esto que siento, bueno al menos para mí, lo más seguro es que para ti sí, (aunque lo haya tomado como un consejo tuyo).
No creas que la decisión de escribirte esto fue rápida… ¡lo pensé mucho!, y aunque sea sólo una carta para ti que pudo haberse escrito en solo 10 minutos o algo así, déjame decirte que esto no es sólo una “carta” es una nota que refleja todo lo que siento por ti, que demuestra todo lo que me has hecho sentir, igual y si es en tan poco tiempo, pero si vieras que cada día que pasaba, algo nuevo ocurría en mi; cada vez que tú me hablabas de ella, de verdad me dolía cómo ella podía ser tan ciega para no darse cuenta de que tú en verdad la quieres, y el que cada día tú me hablarás, aunque sólo fuera por ella, mi día se volvía tan alegre aunque tú ni en cuenta; detrás de ésta carta se esconde el temor y el miedo a que tú me dejes de hablar de que ya no te importe jamás.
Tengo en cuenta, y como siempre te lo dije: “en el amor no siempre se gana”, ¡Cómo quisiera evitar esto! Pero es verdad.
Unas palabras no pueden reflejar TODO lo que siento por ti, porque cada día este sentimiento crece más y más, ni una palabra que tuviera todas las letras del abecedario lo haría.
Recuerdo el primer día que hablamos, y fue precisamente sobre ella te puedo decir que yo me ponía en tu lugar y en verdad me dolía, no comprendía como ella podía ser así.
Cada día que pasaba había algo sobre que hablar y sólo de ella, la verdad no me molestaba, porque ella es mi mejor amiga. Sabes que si te ayudaba en todo lo que querías para que ella supiera lo que tu sentías; después de todo me he dado cuenta de que lo que estaba haciendo aunque me dolía, lo hacía solo por amor, yo sólo quería que fueras feliz aunque no fuera conmigo.
Lo único que te puedo decir es: “muchas gracias por hacerme sentir todo éste mundo de emociones♥”.
Recuerdo que una vez me dijiste que si alguien te quisiera ya lo habrías notado… entonces me pregunto: ¿Acaso no has notado que yo te quiero más que ella? ¿Qué yo te podría amar?
Puedo imaginar que a esta altura de la carta no puedes creer que es lo que te estoy diciendo, créeme que si yo lo tratara de entender ni siquiera yo lo lograría entender, obviamente no puedo pues estás palabras las dicta mi corazón.
Jamás me hubiera atrevido a decirte esto pero creo que este sentimiento es más grande que mi orgullo y la posible decepción que pueda tener.
Creo que no hay nada de malo en decirte esto que siento, bueno al menos para mí, lo más seguro es que para ti sí, (aunque lo haya tomado como un consejo tuyo).
No creas que la decisión de escribirte esto fue rápida… ¡lo pensé mucho!, y aunque sea sólo una carta para ti que pudo haberse escrito en solo 10 minutos o algo así, déjame decirte que esto no es sólo una “carta” es una nota que refleja todo lo que siento por ti, que demuestra todo lo que me has hecho sentir, igual y si es en tan poco tiempo, pero si vieras que cada día que pasaba, algo nuevo ocurría en mi; cada vez que tú me hablabas de ella, de verdad me dolía cómo ella podía ser tan ciega para no darse cuenta de que tú en verdad la quieres, y el que cada día tú me hablarás, aunque sólo fuera por ella, mi día se volvía tan alegre aunque tú ni en cuenta; detrás de ésta carta se esconde el temor y el miedo a que tú me dejes de hablar de que ya no te importe jamás.
Tengo en cuenta, y como siempre te lo dije: “en el amor no siempre se gana”, ¡Cómo quisiera evitar esto! Pero es verdad.
Unas palabras no pueden reflejar TODO lo que siento por ti, porque cada día este sentimiento crece más y más, ni una palabra que tuviera todas las letras del abecedario lo haría.
Recuerdo el primer día que hablamos, y fue precisamente sobre ella te puedo decir que yo me ponía en tu lugar y en verdad me dolía, no comprendía como ella podía ser así.
Cada día que pasaba había algo sobre que hablar y sólo de ella, la verdad no me molestaba, porque ella es mi mejor amiga. Sabes que si te ayudaba en todo lo que querías para que ella supiera lo que tu sentías; después de todo me he dado cuenta de que lo que estaba haciendo aunque me dolía, lo hacía solo por amor, yo sólo quería que fueras feliz aunque no fuera conmigo.
Lo único que te puedo decir es: “muchas gracias por hacerme sentir todo éste mundo de emociones♥”.
martes, 10 de agosto de 2010
Queda prohibido
Queda prohibido llorar sin aprender,
levantarte un día sin saber que hacer,
tener miedo a tus recuerdos.
Queda prohibido no sonreír a los problemas,
no luchar por lo que quieres,
abandonarlo todo por miedo,
no convertir en realidad tus sueños.
Queda prohibido no demostrar tu amor,
hacer que alguien pague tus deudas y el mal humor.
Queda prohibido dejar a tus amigos,
no intentar comprender lo que vivieron juntos,
llamarles solo cuando los necesitas.
Queda prohibido no ser tú ante la gente,
fingir ante las personas que no te importan,
hacerte el gracioso con tal de que te recuerden,
olvidar a toda la gente que te quiere.
Queda prohibido no hacer las cosas por ti mismo,
tener miedo a la vida y a sus compromisos,
no vivir cada día como si fuera un ultimo suspiro.
Queda prohibido echar a alguien de menos sin
alegrarte, olvidar sus ojos, su risa,
todo porque sus caminos han dejado de abrazarse,
olvidar su pasado y pagarlo con su presente.
Queda prohibido no intentar comprender a las personas,
pensar que sus vidas valen mas que la tuya,
no saber que cada uno tiene su camino y su dicha.
Queda prohibido no crear tu historia,
no tener un momento para la gente que te necesita,
no comprender que lo que la vida te da, también te lo quita.
Queda prohibido no buscar tu felicidad,
no vivir tu vida con una actitud positiva,
no pensar en que podemos ser mejores,
no sentir que sin ti este mundo no sería igual.
Alfredo Cuervo Barrero
levantarte un día sin saber que hacer,
tener miedo a tus recuerdos.
Queda prohibido no sonreír a los problemas,
no luchar por lo que quieres,
abandonarlo todo por miedo,
no convertir en realidad tus sueños.
Queda prohibido no demostrar tu amor,
hacer que alguien pague tus deudas y el mal humor.
Queda prohibido dejar a tus amigos,
no intentar comprender lo que vivieron juntos,
llamarles solo cuando los necesitas.
Queda prohibido no ser tú ante la gente,
fingir ante las personas que no te importan,
hacerte el gracioso con tal de que te recuerden,
olvidar a toda la gente que te quiere.
Queda prohibido no hacer las cosas por ti mismo,
tener miedo a la vida y a sus compromisos,
no vivir cada día como si fuera un ultimo suspiro.
Queda prohibido echar a alguien de menos sin
alegrarte, olvidar sus ojos, su risa,
todo porque sus caminos han dejado de abrazarse,
olvidar su pasado y pagarlo con su presente.
Queda prohibido no intentar comprender a las personas,
pensar que sus vidas valen mas que la tuya,
no saber que cada uno tiene su camino y su dicha.
Queda prohibido no crear tu historia,
no tener un momento para la gente que te necesita,
no comprender que lo que la vida te da, también te lo quita.
Queda prohibido no buscar tu felicidad,
no vivir tu vida con una actitud positiva,
no pensar en que podemos ser mejores,
no sentir que sin ti este mundo no sería igual.
Alfredo Cuervo Barrero
lunes, 9 de agosto de 2010
Dos meses
Hoy se cumplen dos meses de aquel día en que un ciclo de mi vida se cerró; que sea lo que haya durado, marcó mi existencia.
Recuerdo que aquel día lloré tanto, más bien diría que lo necesario. No entendía porque esa persona que yo juraba querer tanto ahora simplemente se marchaba sin dar ninguna explicación. Ese día simplemente decía adiós, y a decir verdad, mi corazón estaba totalmente destrozado, yo no entendía nada; la razón simplemente estaba perdida al igual que mi ilusión.
Hice miles de preguntas al viento y curiosamente nunca fueron respondidas hasta hoy que me doy cuenta que las cosas suceden simplemente por algo; que a veces es muy difícil entender un porqué y más si el dolor está ahí presente y es reciente.
Hoy después de dos meses lo único que me queda es agradecerle a la vida y a Dios por haber desaparecido a esa persona de mi vida (aunque no por completo).
Debo ser sincera y decir que hace aún un mes no entendía por completo todo, pero decidí darle el tiempo necesario a mi vida, a mi llanto, a mis sentimientos y sobre todo a mi corazón para poder entender y comprender todo esto. Qué más da si fue poco o mucho tiempo, sólo sé que fue el necesario, simplemente eso.
Hoy que todo es más claro, que mi vida toma su camino otra vez, que he aprendido algo más en ella, simplemente sé que lo que debo hacer es sonreír de nuevo a la vida, dar gracias por haberme brindado la oportunidad de equivocarme una vez más y sobre todo de haber obtenido una nueva lección.
Recuerdo que aquel día lloré tanto, más bien diría que lo necesario. No entendía porque esa persona que yo juraba querer tanto ahora simplemente se marchaba sin dar ninguna explicación. Ese día simplemente decía adiós, y a decir verdad, mi corazón estaba totalmente destrozado, yo no entendía nada; la razón simplemente estaba perdida al igual que mi ilusión.
Hice miles de preguntas al viento y curiosamente nunca fueron respondidas hasta hoy que me doy cuenta que las cosas suceden simplemente por algo; que a veces es muy difícil entender un porqué y más si el dolor está ahí presente y es reciente.
Hoy después de dos meses lo único que me queda es agradecerle a la vida y a Dios por haber desaparecido a esa persona de mi vida (aunque no por completo).
Debo ser sincera y decir que hace aún un mes no entendía por completo todo, pero decidí darle el tiempo necesario a mi vida, a mi llanto, a mis sentimientos y sobre todo a mi corazón para poder entender y comprender todo esto. Qué más da si fue poco o mucho tiempo, sólo sé que fue el necesario, simplemente eso.
Hoy que todo es más claro, que mi vida toma su camino otra vez, que he aprendido algo más en ella, simplemente sé que lo que debo hacer es sonreír de nuevo a la vida, dar gracias por haberme brindado la oportunidad de equivocarme una vez más y sobre todo de haber obtenido una nueva lección.
martes, 3 de agosto de 2010
Imagina
Pensando acerca de todo lo que he vivido comencé a ponerme melancólica, no podía creer que aquéllas cosas que pensaba que no me afectaban en verdad me dolían un poco aún.
Mi vida parecía ir bien, pero me he dado cuenta que estoy cansada de esperar a que llegue aquello que tanto anhelo, que tanto sueño.
Mi vida cada vez se cierra más a mis anhelos, y estoy harta de oír que mi conciencia me grita fuerte que luche por lo que tanto quiero, que luche por todo aquello que se lo merece, y si tengo que pedir perdón que lo haga de una vez.
Estoy cansada de esperar que todo lo que desee pase solo porque lo quiero; pero no me entiendo, no puedo decir que estoy cansada y que me molesta o me enfada que no ocurra algo si de alguna forma sé que no lucho por ello, que es verdad que le tengo miedo al fracaso, pero que mas da lo que digan los demás, tan solo sabré que lo intenté, que no me quede esperando ni con la duda del “que hubiera sido si…”
Mi amiga Ale me contaba todo lo que le había ocurrido, me hizo reflexionar, me hizo pensar que no debo preocuparme por cosas sin importancia, por cosas que ya pasaron y simplemente no tienen solución, por cosas por las que en un pasado no luché y ahora pretendo solucionar, ahora que no queda nada por hacer. Entonces en mi mente vino la idea de olvidar por un tiempo e imaginar aquel lugar que tanto deseaba, con las condiciones que quisiera, imaginar aquella vida por la que tanto lloraba, con las cosas, personas y oportunidades que deje ir… imaginé que mi vida era “perfecta” que esas personas que en algún momento se fueron en mi vida real, estaban ahí, pero había algo extraño. Algunas personas que nunca hubiera querido que se marcharan de aquí ni siquiera existían en mi vida… ¿Por qué? Confundida me preguntaba, “¿Por qué si ellos eran importantes… si yo los necesitaba, si yo no quería dejarlos ir? Es más, mi presente ni siquiera existía en esa imaginación… pensé demasiado… sabía que era tan solo una imaginación pero me adentré tanto que sentía vivirlo, y me dolía mucho el no ver a aquellas personas especiales en mi “paraíso imaginario” ¿Por qué!
Pasó un momento. Pudieron haber sido minutos o tal vez horas, pero al final pude entender porque esas personas ya no estaban, ¡eso era! Era imposible que existieran esas otras personas especiales si ellas habían llegado a mi vida cuando las otras se habían marchado, o simplemente habían desaparecido de mi vida.
Entonces comprendí, simplemente comprendí y acepte el ciclo de mi vida, momentos que he tenido que pasar para poder crecer, para poder seguir y conocer.
Mi vida parecía ir bien, pero me he dado cuenta que estoy cansada de esperar a que llegue aquello que tanto anhelo, que tanto sueño.
Mi vida cada vez se cierra más a mis anhelos, y estoy harta de oír que mi conciencia me grita fuerte que luche por lo que tanto quiero, que luche por todo aquello que se lo merece, y si tengo que pedir perdón que lo haga de una vez.
Estoy cansada de esperar que todo lo que desee pase solo porque lo quiero; pero no me entiendo, no puedo decir que estoy cansada y que me molesta o me enfada que no ocurra algo si de alguna forma sé que no lucho por ello, que es verdad que le tengo miedo al fracaso, pero que mas da lo que digan los demás, tan solo sabré que lo intenté, que no me quede esperando ni con la duda del “que hubiera sido si…”
Mi amiga Ale me contaba todo lo que le había ocurrido, me hizo reflexionar, me hizo pensar que no debo preocuparme por cosas sin importancia, por cosas que ya pasaron y simplemente no tienen solución, por cosas por las que en un pasado no luché y ahora pretendo solucionar, ahora que no queda nada por hacer. Entonces en mi mente vino la idea de olvidar por un tiempo e imaginar aquel lugar que tanto deseaba, con las condiciones que quisiera, imaginar aquella vida por la que tanto lloraba, con las cosas, personas y oportunidades que deje ir… imaginé que mi vida era “perfecta” que esas personas que en algún momento se fueron en mi vida real, estaban ahí, pero había algo extraño. Algunas personas que nunca hubiera querido que se marcharan de aquí ni siquiera existían en mi vida… ¿Por qué? Confundida me preguntaba, “¿Por qué si ellos eran importantes… si yo los necesitaba, si yo no quería dejarlos ir? Es más, mi presente ni siquiera existía en esa imaginación… pensé demasiado… sabía que era tan solo una imaginación pero me adentré tanto que sentía vivirlo, y me dolía mucho el no ver a aquellas personas especiales en mi “paraíso imaginario” ¿Por qué!
Pasó un momento. Pudieron haber sido minutos o tal vez horas, pero al final pude entender porque esas personas ya no estaban, ¡eso era! Era imposible que existieran esas otras personas especiales si ellas habían llegado a mi vida cuando las otras se habían marchado, o simplemente habían desaparecido de mi vida.
Entonces comprendí, simplemente comprendí y acepte el ciclo de mi vida, momentos que he tenido que pasar para poder crecer, para poder seguir y conocer.
domingo, 1 de agosto de 2010
Sonreí dulcemente
¡Juro por mi vida que yo en sus ojos lo veía! Veía su decepción. Su vida no marchaba nada bien, me daba tanta ternura ver sus ojos tan húmedos, su mirada triste; aquella mirada que nunca había visto en sus ojos. Yo lo había decepcionado, yo su mejor amiga. Podía sentir como mi corazón se partía al oír sus crueles palabras, las cuales sólo me hacían sentir peor.
Jamás creí que esto llegara a ocurrir. ¿Por qué si todo era perfecto? ¿Si él y yo éramos mejores amigos? Simplemente no lo podía creer, ¿Cómo se pudo haber enamorado de mí? Lo peor era que yo no le podía corresponder ese amor, yo había aprendido a quererlo como casi un hermano, y ahora me decía esto. La confusión inundaba todo mi ser en ese momento, tenía tanto miedo de perderlo, tanto miedo de lastimarlo; tal vez no perderíamos nada en intentarlo, pero… ¿y si sí?
Yo no estaba dispuesta a perder a mi amigo, y de cierta forma cualquier decisión que yo tomara pondría en riesgo nuestra amistad.
De verdad yo no entendía, ¡no! Él era casi como mi hermano, alguien en quien confiaba plenamente, con quien me atrevía a ser quien en realidad soy, sin ocultar nada en mi, y ahora me ponía en un lío ¡no!, no era justo, claro que no era justo, yo le di todo de mi, y él se ilusionó, se enamoró, las dudas me mataban y no entendía nada, sólo sentía como mis lágrimas recorrían mi rostro y al tratar de limpiarlas desperté y sonreí dulcemente al saber que todo había sido sólo un sueño más.
Jamás creí que esto llegara a ocurrir. ¿Por qué si todo era perfecto? ¿Si él y yo éramos mejores amigos? Simplemente no lo podía creer, ¿Cómo se pudo haber enamorado de mí? Lo peor era que yo no le podía corresponder ese amor, yo había aprendido a quererlo como casi un hermano, y ahora me decía esto. La confusión inundaba todo mi ser en ese momento, tenía tanto miedo de perderlo, tanto miedo de lastimarlo; tal vez no perderíamos nada en intentarlo, pero… ¿y si sí?
Yo no estaba dispuesta a perder a mi amigo, y de cierta forma cualquier decisión que yo tomara pondría en riesgo nuestra amistad.
De verdad yo no entendía, ¡no! Él era casi como mi hermano, alguien en quien confiaba plenamente, con quien me atrevía a ser quien en realidad soy, sin ocultar nada en mi, y ahora me ponía en un lío ¡no!, no era justo, claro que no era justo, yo le di todo de mi, y él se ilusionó, se enamoró, las dudas me mataban y no entendía nada, sólo sentía como mis lágrimas recorrían mi rostro y al tratar de limpiarlas desperté y sonreí dulcemente al saber que todo había sido sólo un sueño más.
sábado, 24 de julio de 2010
“Recordar es la mejor forma de olvidar”
Pensando acerca de mi pasado tropecé con mis errores, y al verlos ahora claramente confieso haber querido en ese momento eliminarlos de mi vida, aunque después pensé que gracias a ellos hoy soy quien soy totalmente, pues debí de haber aprendido algo, aunque sea mínimo, de ellos.
Y no me refiero a eliminar de mi mente ni mi pensamiento, pero si de aquellas cosas materiales, aquellos recuerdos que mantienen a alguien vivo en tu ser, cartas, escritos, detalles, y todas aquellas cosas que en algún momento significaron algo especial, pero ahora de algún modo lo único que hacen es recordar un pasado que yo sinceramente quisiera olvidar. Pero es inútil, los recuerdos pesan, pero si en algún momento me hicieron feliz creo que lo único que debo hacer es dejarlos ir por si solos, jamás forzar a mi mente a olvidar, porque entonces jamás lo lograría, soy un ser humano no un robot con una memoria especifica que se podría formatear e inmediatamente borra los datos., y me sorprende el saber que en algún momento creí serlo.
Hace mucho tiempo escuche una frase “Recordar es la mejor forma de olvidar” al principio me agradó y la compartía con los demás cuando me pedían algún consejo, y debo decir que ahora que fui yo la que más necesitaba un consejo, pude ver que esa frase no es muy convencedora. Cuando alguien está mal lo peor que puede hacer es recordar, porque entonces lo que haría en ese momento sería vivir del pasado y a su presente no lo tomaría en cuenta; entonces comprendí que la frase es cierta pero es mejor “utilizarla” o aplicarla cuando ya se haya superado lo que en un pasado se haya vivido.
Y no me refiero a eliminar de mi mente ni mi pensamiento, pero si de aquellas cosas materiales, aquellos recuerdos que mantienen a alguien vivo en tu ser, cartas, escritos, detalles, y todas aquellas cosas que en algún momento significaron algo especial, pero ahora de algún modo lo único que hacen es recordar un pasado que yo sinceramente quisiera olvidar. Pero es inútil, los recuerdos pesan, pero si en algún momento me hicieron feliz creo que lo único que debo hacer es dejarlos ir por si solos, jamás forzar a mi mente a olvidar, porque entonces jamás lo lograría, soy un ser humano no un robot con una memoria especifica que se podría formatear e inmediatamente borra los datos., y me sorprende el saber que en algún momento creí serlo.
Hace mucho tiempo escuche una frase “Recordar es la mejor forma de olvidar” al principio me agradó y la compartía con los demás cuando me pedían algún consejo, y debo decir que ahora que fui yo la que más necesitaba un consejo, pude ver que esa frase no es muy convencedora. Cuando alguien está mal lo peor que puede hacer es recordar, porque entonces lo que haría en ese momento sería vivir del pasado y a su presente no lo tomaría en cuenta; entonces comprendí que la frase es cierta pero es mejor “utilizarla” o aplicarla cuando ya se haya superado lo que en un pasado se haya vivido.
viernes, 23 de julio de 2010
Ni cinco minutos
Ayer platicando con un amigo sobre sus penas de amor pude sentir ese dolor dentro de mí al saber que mi amigo sufría de verdad.
Él culpaba al amor, deshecho por dentro lo único que deseaba en ese momento era morir, mientras yo apelaba a favor del amor y lo alentaba a seguir con la vida. Aunque a veces la vida tome un color oscuro y parece no desaparecer, creo que tenemos armas tan poderosas como la amistad para darle color a nuestras vidas y así intentar seguir después de todo; sin embargo todo mi esfuerzo y todos mis consejos eran en vano, ¡era inútil! él en verdad estaba mal, y yo con mi filosofía del amor no lo ayudaba nada, pues a él en ese momento le invadía una rabia que lo cegaba y lo hacía no creer en el amor nunca más.
Yo no podía marcharme y dejarlo sólo en ese momento, aunque eso hubiera sido tal vez lo más aconsejable, entonces esperé a que él me lo pidiera y yo poder marcharme a gusto, dejarlo por un momento solo con su dolor y se tranquilizara para poder pensar claramente.
No tardó ni cinco minutos en pedirme que lo dejara solo, que necesitaba pensar; y yo accedí por el bien de ambos, para que ninguno de los dos resultáramos molestos el uno con el otro por las diferentes posturas hacia el tema del amor. Entonces caminando hacia mi casa pensaba como a veces puede existir gente tan egoísta e insensible, como la ex pareja de mi amigo; quién decidió marcharse sin antes pensar en el daño que le provocaría, si ella bien sabía que él la quería, que los dos eran el uno para el otro, y sobre todo que él la extrañaría, pero en ese momento otra idea inundó mi pensamiento, la idea ¿De que servirá que ella siguiera con él si no sería lo mismo? de cualquier forma lo dañaría al ser falsa y cada día volverse más fría por el simple hecho de ya no querer estar ahí. Entonces comprendí que si ella seguía con él, también ella misma se haría daño, al ser falsa consigo misma y con él, por supuesto.
En ese momento mi propia filosofía me confundía, se trataba de mi amigo y esa desgraciada, la cual le había hecho daño sin importarle nada más; así que decidí no dejarme llevar por los sentimientos y pensar clara y objetivamente acerca de esto.
Si decimos que estamos sufriendo por amor, porque él o ella nos dejó… entonces no es amor es simplemente una necesidad de estar con ellos por que esto que decíamos que era amor se fue transformando poco a poco en una costumbre, así es, transformar, porque los sentimientos jamás desaparecen simplemente se transforman, a veces de una forma positiva y otras veces no tanto.
Amar no es necesitar al otro para ser feliz, ni mucho menos. Nuestra propia felicidad la construimos nosotros mismos haciendo lo que más nos plazca, y la compartimos con aquellos a quien queremos tanto para no sentirnos solos, porque como parte de la naturaleza del ser humano somos seres sociales y necesitamos convivir, pero no necesitamos de alguien más para poder vivir.
La vida es como un tren donde hay muchas estaciones, en ellas mucha gente sube a nuestro tren y también muchas veces la gente que viajó con nosotros por mucho o poco tiempo tiene que dejar de ser pasajero.
Hay varios tipos de perdidas, todas duelen, pero existe un proceso que es el duelo personal, y si queremos dejar de “sufrir” lo que tenemos que hacer es crear nuestro propio duelo, para dejar ir nuestras emociones, y entonces seguir con nuestro tren.
Cuando llegué a mi casa me dirigí directamente a mi cuarto, estaba tan cansada y sin más que hacer decidí ir a dormir.
Él culpaba al amor, deshecho por dentro lo único que deseaba en ese momento era morir, mientras yo apelaba a favor del amor y lo alentaba a seguir con la vida. Aunque a veces la vida tome un color oscuro y parece no desaparecer, creo que tenemos armas tan poderosas como la amistad para darle color a nuestras vidas y así intentar seguir después de todo; sin embargo todo mi esfuerzo y todos mis consejos eran en vano, ¡era inútil! él en verdad estaba mal, y yo con mi filosofía del amor no lo ayudaba nada, pues a él en ese momento le invadía una rabia que lo cegaba y lo hacía no creer en el amor nunca más.
Yo no podía marcharme y dejarlo sólo en ese momento, aunque eso hubiera sido tal vez lo más aconsejable, entonces esperé a que él me lo pidiera y yo poder marcharme a gusto, dejarlo por un momento solo con su dolor y se tranquilizara para poder pensar claramente.
No tardó ni cinco minutos en pedirme que lo dejara solo, que necesitaba pensar; y yo accedí por el bien de ambos, para que ninguno de los dos resultáramos molestos el uno con el otro por las diferentes posturas hacia el tema del amor. Entonces caminando hacia mi casa pensaba como a veces puede existir gente tan egoísta e insensible, como la ex pareja de mi amigo; quién decidió marcharse sin antes pensar en el daño que le provocaría, si ella bien sabía que él la quería, que los dos eran el uno para el otro, y sobre todo que él la extrañaría, pero en ese momento otra idea inundó mi pensamiento, la idea ¿De que servirá que ella siguiera con él si no sería lo mismo? de cualquier forma lo dañaría al ser falsa y cada día volverse más fría por el simple hecho de ya no querer estar ahí. Entonces comprendí que si ella seguía con él, también ella misma se haría daño, al ser falsa consigo misma y con él, por supuesto.
En ese momento mi propia filosofía me confundía, se trataba de mi amigo y esa desgraciada, la cual le había hecho daño sin importarle nada más; así que decidí no dejarme llevar por los sentimientos y pensar clara y objetivamente acerca de esto.
Si decimos que estamos sufriendo por amor, porque él o ella nos dejó… entonces no es amor es simplemente una necesidad de estar con ellos por que esto que decíamos que era amor se fue transformando poco a poco en una costumbre, así es, transformar, porque los sentimientos jamás desaparecen simplemente se transforman, a veces de una forma positiva y otras veces no tanto.
Amar no es necesitar al otro para ser feliz, ni mucho menos. Nuestra propia felicidad la construimos nosotros mismos haciendo lo que más nos plazca, y la compartimos con aquellos a quien queremos tanto para no sentirnos solos, porque como parte de la naturaleza del ser humano somos seres sociales y necesitamos convivir, pero no necesitamos de alguien más para poder vivir.
La vida es como un tren donde hay muchas estaciones, en ellas mucha gente sube a nuestro tren y también muchas veces la gente que viajó con nosotros por mucho o poco tiempo tiene que dejar de ser pasajero.
Hay varios tipos de perdidas, todas duelen, pero existe un proceso que es el duelo personal, y si queremos dejar de “sufrir” lo que tenemos que hacer es crear nuestro propio duelo, para dejar ir nuestras emociones, y entonces seguir con nuestro tren.
Cuando llegué a mi casa me dirigí directamente a mi cuarto, estaba tan cansada y sin más que hacer decidí ir a dormir.
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